El sexo virtual es la revolución de la pornografía (aunque no muchos quieran hablar al respecto)

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No es un asunto nuevo pero sí podría cambiar para siempre la forma como se ejerce el trabajo sexual. La clave está en que, a diferencia de la prostitución o la pornografía tradicional, la oferta de servicios sexuales por medio de una cámara web le permite a las mujeres tomar las riendas de este tipo de negocio. Es lo que señala Rachel Stuart, quien ha investigado desde la academia el rol de la tecnología en el comercio sexual.

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Rachel señala que, a pesar de las fuertes regulaciones impuestas por el gobierno británico al comercio sexual, la transmisión en vivo por Internet se ha mantenido como una isla “virgen” de sus imposiciones.

Las restricciones del parlamento afectan a los productores de pornografía y a usuarios de Internet a los que se planea reducir su acceso a este tipo de contenido, por ejemplo, los menores de edad.

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Pero las web cam y sus “estrellas” parecen ajenas a estas normativas.

Si bien las mujeres no son las únicas protagonistas en estos espectáculos, si constituyen un grueso importante en la oferta.

Lo realmente revolucionario es que este modelo de negocio les permite asumir una posición de poder, pocas veces posible en la industria tradicional de la pornografía, típicamente dominada por hombres que han impuesto las reglas del juego.

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Además, a pesar de riesgos como la posibilidad de que un cliente guarde una grabación del show, se trata de un ambiente mucho más seguro que la interacción en vivo.

Por otro lado, en este negocio los sitios que ofrecen el servicio de hosting retienen entre el 40 y el 65% del dinero recaudado, por ofrecer las salas de chat, plataformas de pago y una base de clientes existente.

Otro factor importante es que cada transacción beneficia al sistema bancario.

Estas son las razones por las que esta forma de trabajo sexual está causando una revolución.

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Fuente: UPSOCL

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Written by Mary

Mary

Pensando como siempre en la inmortalidad del cangrejo, surgió una epifanía en la cual soñé un mundo cabalgado por unicornios que sobrevuelan un sin fin de praderas de estrellas y esperanzas.

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