Fue abusada en la universidad. Convirtió su denuncia en un interesante proyecto artístico

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La versión online de Vice acaba de compartir un atemorizante y trágico relato de una joven que fue abusada mientras cursaba un ramo de arte en la Universidad Javeriana en Colombia. Según su declaración, todo comenzó cuando se encontraba junto a unos compañeros en el cuarto de fotografía de la facultad revelando unas imágenes. Cuando sus compañeros se fueron a almorzar ella prefirió quedarse cuidando todo el proceso de revelado y fue allí que abordada, encerrada en un cuarto y manoseada por un compañero de clase.

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La falta de protocolos para tratar casos como este ha hecho que el caso de Juanita* sea aún más difícil de llevar y que muchas personas prefieran callar a tener que pasar por largos procesos para intentar que se haga justicia.

Vice

 

Juanita sufría de estrés postraumático, trastorno de ansiedad social y depresión y tuvo que pasar un año y cinco meses antes de que decidiera finalmente denunciar. Junto a su denuncia comenzó a desarrollar el proyecto I de Insistencia una muestra artística que da cuenta del abuso vivido y que impulsó a la fiscalía a hacer más rápida la investigación.

Todo comenzó con alguien que conocía.

El abusador era un compañero de Juanita, aunque no era su amigo. Estaban en el segundo semestre de 2011 y Juanita cursaba un ramo llamado Dibujo II. En ese curso tenía un compañero llamado Sebastián Guzmán, que era conocido por pedirle a las chicas que posaran desnudas para él. Ninguna accedía. Fue allí que Guzmán se obsesionó con Juanita y comenzó a insistirle todos los días que se desnudara para él. La acosaba sin parar, pero ella intentaba ignorarlo.

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Fue durante ese tiempo que sucedió el abuso, cuando Juanita trabajaba con sus compañeros en el laboratorio de la fotografía. Ellos habían ido a buscar algo para almorzar y ella se había quedado cuidando del revelado cuando Guzmán entró. Comenzó a insistirle nuevamente que posara para él, le preguntaba sobre temas personales. Finalmente y, para distraerla, le pidió que lo acompañara al cuarto de químicos a buscar algo para la fotos. Él tenía las llaves.

Cuando entraron él cerró la puerta con llave, se dio vuelta y le aseguró que no le pasaría nada. Acto seguido comenzó a intentar arrancarle la ropa y a manosearla.

“Yo estaba paralizada, sentía que todo pasaba en cámara lenta. Me miraba horrible y me tocaba. Mi noción del tiempo se perdió totalmente, hasta que en un punto reaccioné. Lo miré a los ojos y le dije: ‘¡No más!’, durísimo. Él no me dijo nada, fue a la puerta, abrió y yo salí corriendo al salón de secado. Me subí la blusa, estaba temblando, no sabía qué acababa de pasar. Cogí mis cosas rápido, las fotos se mancharon, cuando me volteé ya con mi maleta, Sebastián estaba ahí y me volvió a manosear las piernas como un loco en el cuarto de secado, le quité la mano y le dije: ‘¡No más!’”.

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Posteriormente él la amenazó para que no denunciara, asegurándole que ya le había hecho lo mismo a otra chica de la universidad y que más le valía no abrir la boca. Ese año no lo vio más, hasta que durante 2012 descubrió que eran compañeros en una clase. En esa ocasión él se pasó toda la hora mirándola fijamente. Ella sólo atinó a correr al baño y vomitar. Su salud empeoró y comenzó tener pesadillas una vez más.

Decidió denunciar. En ese momento ya tenía el conocimiento de que varias otras compañeras habían pasado por lo mismo: a todas había tratado de abusarlas.

Desde allí en adelante Juanita se volcó al activismo. Además de seguir con su proyecto “I de Insistencia”, compuso una canción que cantaba y declamaba todos los días a la una de la tarde a las afueras del ex laboratorio de fotografía, lugar y hora en los que fue abusada.

Adicionalmente organizó jornadas sobre violencia de género e incluso terminó fundando un colectivo de género llamado Polifonía que organiza eventos, marchas y seminarios contra la violencia sexual y de género.

Juanita ha superado el pasado de a poco. Se graduó de la universidad, fundó la organización “I mayúscula Insistencia: Despegamos de la violencia sexual en Colombia” y fundó Bogoartistas una empresa que promueve artistas emergentes.

“Me siento una mujer, libre y plena”.

Esperemos que todas las mujeres que viven esta terrible experiencia puedan llegar a recuperarse igual que ella.

*Juanita no es el nombre real de la chica, su identidad fue alterada para protegerla.

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Fuente: UPSOCL

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Written by Mary

Mary

Pensando como siempre en la inmortalidad del cangrejo, surgió una epifanía en la cual soñé un mundo cabalgado por unicornios que sobrevuelan un sin fin de praderas de estrellas y esperanzas.

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