La joven de 17 años que dedica su tiempo a ayudar a quienes tienen familiares enfermos

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A sólo horas de celebrar una nueva Navidad, Daniela, una mexicana de 17 años que viven en Toluca, hizo un gesto enorme. La chica pasó las horas previas a la víspera navideña regalando pan a las personas y niños que estaban afuera del Hospital del Niño, acompañando a un ser querido que estuviera enfermo.

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El Hospital del Niño es de los más concurridos en México en vísperas navideñas por quienes tienen familiares enfermos, las personas se congregan alrededor de una altar haciendo vigilia.

Vista satelital Google Maps

Por este motivo, la chica decidió asistir a acompañar a sus compatriotas esa noche especial, y además fue a visitar a su amiga Alexa, un niña con cáncer que había conocido en el hospital meses atrás.

“Viene de familia, me voy contenta con lograr una sonrisa, ya había venido y me encariñé mucho con una niña que padece cáncer, ella al principio estaba muy cohibida con todos, pero terminó por abrazarme y fue bonito, venir aquí me lo recordó”.

-Daniela, Afondomex

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Era la primera vez que asistía al lugar en Navidad, pero desde ese momento decidió convertirlo en tradición.

Autor desconocido, ayúdanos a encontrar la fuente

“Todavía no tengo decidido cómo ni en qué me voy a enfocar, pero simplemente quiero ayudar a la gente”.

-Daniela, Afondomex

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A pesar de que entiende los momentos difícil que están pasando las familias que visitó, cree que hay que tener confianza de que todo saldrá bien.

“Tú no puedes entender lo que ahora estás haciendo, pero más tarde lo entenderás, con esa frase me identifico mucho, puede que ahorita estés pasando por momentos difíciles, pero todo es por algo, no hay coincidencias ni casualidades en la vida”.

-Daniela, Afondomex

Daniela no es la única, varias personas se preocupan de llevar alimento a las familias que están en el lugar y que no comen en horas.

Un gesto digno de imitar.

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Fuente: UPSOCL

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Written by Mary

Mary

Pensando como siempre en la inmortalidad del cangrejo, surgió una epifanía en la cual soñé un mundo cabalgado por unicornios que sobrevuelan un sin fin de praderas de estrellas y esperanzas.

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