La primera tarea de Trump como Presidente electo es… un poco sombría

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Donald Trump es ampliamente conocido por su aversión a “perder el tiempo”. Y ya vivimos de cerca cómo al magnate -y próximo Presidente-, no le gusta perder el tiempo preparando debates, siguiendo protocolos, ni invirtiendo en “negocios sin futuro”… Pero ahora Trump tendrá que completar una sombría tarea:

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Completar los detalles de la planificación de su funeral, “tan pronto como pise la Casa Blanca”.

Getty Images

Pero no se trata exactamente de Trump esté temiendo por su vida. Sino que ese es el protocolo a seguir de todo Presidente de los Estados Unidos.

Gage Skidmore Flickr

“El espeluznante plan debe ser puesto en marcha lo antes posible, en forma ominosa en caso de que algo suceda en las primeras etapas de la presidencia de Trump”.

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-dijo Bradley Blakeman, quien fue el asistente adjunto de George W.  Bush.-

Pero esta es la razón de la premura de Trump

Autor desconocido, ayúdanos a encontrar la fuente.

La razón de tan apresurada decisión radica en la muerte del presidente William Henry Harrison en 1841. En aquél entonces, los Estados Unidos no tenían un protocolo para enterrar a sus líderes.

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Desde entonces el sepelio de un Presidente dura al rededor de 5 días. Y cuando llega el momento, es el Distrito Militar de Washington quien debe poner en marcha las instrucciones que el líder dejó especificadas.

Trump tendrá que elegir entre: un “entierro simple” o un “funeral de honor completo”, que incluye toque de redoblantes, bandera en el ataud y un disparo solemne. También deberá elegir dónde será enterrado su cuerpo.

Gunnery Sgt. Mark Oliva

Ciertamente parece una tarea espantosa para alguien que está en el furor de posesionarse. Pero también es entendible, dado que los altos mandatarios corren constante peligro.

Dadas sus excentricidades, no creo que sea muy difícil adivinar cuál servicio fúnebre preferirá Trump. 

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Fuente: UPSOCL

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Written by Mary

Mary

Pensando como siempre en la inmortalidad del cangrejo, surgió una epifanía en la cual soñé un mundo cabalgado por unicornios que sobrevuelan un sin fin de praderas de estrellas y esperanzas.

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