Mamá gastó todos su ahorros recreando Dubái para la fiesta de su hijo… Trajo hasta un camello

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Una madre es capaz de cualquier cosa con tal de ver feliz a sus retoños, por eso esta historia se hizo viral tan rápido. Saudia Shuler sabía que su hijo deseaba como nada en el mundo ir a Dubái luego de su graduación, pero el plan parecía demasiado complicado, así que prefirió darle un giro al regalo y trajo a Dubái a su ciudad, Filadelfia, Estados Unidos.

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Quizá le hubiese salido más barato el viaje, pero lo cierto es que para consentir a su hijo recién graduado, Johnny, alias “JJ”, se gastó alrededor de $ 25 mil dólares…

Todo fue fríamente calculado para hacer que cada rincón luciera al estilo de los Emiratos Árabes.

Un mural gigantesco sirvió de escenografía, compró arena y hasta alquiló un camello para que aportara el toque de realidad. JJ tuvo tres parejas, tres vestuarios y, como si fuera poco, tres autos carísimos lo acompañaron en su llegada: un Range Rover, un Rolls Royce y un Lamborghini.

El festejado, que además se graduó con máxima distinción, no estaba muy convencido de asistir a la fiesta, pero su madre lo obligó (claro, después de tanto gasto era obvio), pero finalmente fue un éxito y a JJ le encantó:

“Fue épico, hermano. Toda mi familia estaba allí. Sólo me importaba que mi familia estuviese bien. Mi mamá hizo todo…”

La ostentosa fiesta estuvo increíble, pero tras toda la diversión existe una triste historia:

La señora Shule explicó que hace unos años sufrió un ataque al corazón y debió enfrentar cáncer. Además, la vida le arrebató a su pareja y a otro de sus hijos, por lo que prometió celebrar en grande la graduación de JJ y estar presente a cualquier costo.

Para llevar a cabo la fiesta, ahorró durante dos años…

Un aplauso para las madres luchadoras, mujeres que se merecen el cielo.

¿Qué piensan de esto?

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Fuente: UPSOCL

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Written by Mary

Mary

Pensando como siempre en la inmortalidad del cangrejo, surgió una epifanía en la cual soñé un mundo cabalgado por unicornios que sobrevuelan un sin fin de praderas de estrellas y esperanzas.

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