Mujer metió miles de niños en ataúdes. Fue torturada y encarcelada cuando descubrieron su secreto

Publicidad


Durante la Segunda Guerra Mundial, los nazis crearon en Varsovia el gueto de judíos más grande de Europa, que llegó a albergar 400.000 familias. Durante ese tiempo, Irena Sendler “perfeccionó” una técnica muy particular: meter a niños pequeños en maletas, sacos y ataúdes.

Publicidad

Irena, una polaca católica nacida en 1910, era enfermera y asistente social. Y aunque era muy creyente, había algo más potente que su fe: su odio a los nazis. 

Facebook Irena Sendler.

 Frente a las condiciones de hambruna, hacinamiento y enfermedades en que vivían los judíos recluidos en los guetos, Irena tenía clara su misión.  Se unió a Zegota, una organización clandestina de resistencia que se ocupaba de salvar niños judíos.

Facebook Irena Sendler.

Para lograr su cometido, Irena ideó creativas formas para sacar a los pequeños de los campos de concentración.  Al comienzo, fingía que los pequeños estaban extremadamente enfermos y que debía llevarlos a hospitales fuera del gueto.

Publicidad

Después, cuando la seguridad fue incrementando, los escondía en maletas, bolsas de basura e incluso ataúdes. 

Facebook Irena Sendler.

Sin embargo, un día todo se derrumbó cuando los nazis descubrieron sus artimañas: la arrestaron, enviaron a prisión, la torturó la Gestapo y le rompieron los dos brazos.

Facebook Irena Sendler.

Pero Irena nunca cedió, se rehusó a revelar la ubicación de la lista donde tenía escrito el nombre de cada uno de los 2.500 niños que ayudó a escapar. 

Facebook Irena Sendler.

Los nazis la sentenciaron a muerte, pero el destino le devolvió la mano. Una de sus antiguas asistentes sobornó a uno de los soldados, que la ayudó a escapar y le entregó una identidad falsa.

Publicidad

“Mi odio por la ocupación alemana era mayor a mi miedo. Además, mi padre me enseñó que si ves a un hombre ahogándose, debes hacer lo posible para salvarlo, aunque no sepas nadar. En ese tiempo, Polonia se estaba ahogando”

-Irena Salder.

Finalizada la guerra, Irena entregó la lista a una organización que ayuda a familias judías a reencontrarse. 

Facebook Irena Sendler.

Los nietos de los niños a los que rescató la visitaron constantemente hasta que falleció a los 98 años, y en 1997 la nominaron al Premio Nobel de la Paz.

Facebook Irena Sendler.

 

Irena no estará dentro de los grandes héroes de la Segunda Guerra Mundial, pero para nosotros nunca habrá nadie más valeroso que ella. 

Publicidad



Fuente: UPSOCL

Publicidad

Written by Mary

Mary

Pensando como siempre en la inmortalidad del cangrejo, surgió una epifanía en la cual soñé un mundo cabalgado por unicornios que sobrevuelan un sin fin de praderas de estrellas y esperanzas.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

La moderación de comentarios está activada. Su comentario podría tardar cierto tiempo en aparecer.