“¡Rápido, toca madera!”. El origen de la popular costumbre podría ser más lógico de lo que crees

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Anoche hablaba con mi abuelita acerca de un viaje que quería hacer, el cual tomaría muchas horas en avión. A modo de broma, le dije que esperaba que el avión no se cayera. Ella, exaltada, se dirigió rápidamente hacia el comedor y empezó a golpear la mesa de madera. “No diga esas cosas, toco madera para que Dios lo proteja”. Lo primero que hice fue reír. Luego golpeé la mesa con ella, pues uno nunca sabe. Pero, ¿de dónde viene la costumbre de tocar madera?

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Como en la mayoría de las supersticiones, los verdaderos orígenes de “tocar madera” están perdidos en el tiempo.

Sin embargo, hay algunas teorías que tratan de apuntar hacia su origen.

En algunas creencias paganas de la antigüedad, los espíritus y dioses vivían en los árboles.

Por lo que tocar árboles hacía mucho sentido para pedir su protección. El primer golpecito sería para llamar su atención y el segundo para dar las gracias. De esta forma no sólo estaban protegidos, sino que actuaban con buenos modales.

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Luego los cristianos habrían adoptado y ajustado esta superstición a sus creencias.

La relacionaron más con Jesús que con cuentos de hadas. Dar golpes a cualquier superficie de madera era lo mismo que tocar la madera de la cruz, por lo que era un llamado a la protección de Dios. Algunos cristianos incluso cargaban tablas para poder asegurar su bienestar.

Luego pasaría el tiempo hasta la Inquisición Española.

Muchos judíos se escondieron de los inquisidores en sinagogas de madera y un golpe específico en la puerta era necesario para tener acceso. Tocar madera pronto se asociaría a la seguridad y supervivencia. De esta forma, la práctica sobrevivió a la Inquisición.

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“Nadie espera a la Inquisición Española”.

Y así es como, a través del tiempo, el tocar o golpear madera se ha vuelto un llamado de protección.

Por eso cuando queremos que algo (de mal augurio) no suceda, o cuando tememos por nuestra seguridad, realizamos esta acción (bueno, si eres supersticioso) y no andamos golpeando madera porque queremos más dinero a fin de mes o pasar ese examen de matemáticas.

¿Tienes alguna otra teoría con respecto a esta tradicional costumbre?

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Fuente: UPSOCL

Written by Mary

Mary

Pensando como siempre en la inmortalidad del cangrejo, surgió una epifanía en la cual soñé un mundo cabalgado por unicornios que sobrevuelan un sin fin de praderas de estrellas y esperanzas.

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