Uno de los mayores mitos fue derribado: Perros y gatos no se odian por naturaleza

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Es un mito antiguo y conocido que perros y gatos simplemente no se llevan bien. No importa de qué país seas, ni que idioma hables, ni cual sea tu cultura ni religión, probablemente das como hecho que si tienes un perro en tu casa, no puedes llevar a un gato también ni viceversa. Lo has escuchado de tus familiares, en los cuentos, en películas he incluso en caricaturas animadas. Pero ¿qué hay de cierto en el mito de que los perros y gatos están destinados a odiarse?

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Según lo afirmado por el Dr. Jill Sackman, especialista en medicina del comportamiento en Blue Pearl Veterinary Partners, la relación entre perros y gatos no está ocasionada por un instinto innato de estos animales a odiarse, sino más bien a sus comportamientos he incluso a problemas de comunicación.

Conforme a lo dicho por Sackmann a The Dodo, cuando los perros fueron domesticados por el hombre, fueron criados específicamente para perseguir y cazar a criaturas pequeñas, peludas y en constante movimiento. Es así que cuando un perro ve a un gato, su primer instinto es perseguirlo, y con este acto, el primer instinto del gato es claramente correr asustado.

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“Pequeñas cosas peludas que se mueven rápido son objeto de interés para muchos perros. Es una parte intrínseca de su biología e instinto. Dicho esto, creo que la mayor parte de los perros que son criados en un hogar junto a un gato, aprenden a habituarse a él y terminan llevándose bastante bien”, explicó Sackmann.

Los perros que viven con gatos se acostumbran a su presencia y dejan de verlos como una presa.

Otra razón por la que perros y gatos pueden no llevarse bien en un principio, tiene que ver con que sus conductas básicas de comunicación son muy distintas. Así como los perros normalmente se conocen oliendo los traseros de sus nuevos amigos, los gatos son mucho más reservados al conocer a un nuevo individuo. Es por esto que, aunque puede ser normal en los perros, un gato puede considerar amenazante tal nivel de intimidad.

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“Ellos no se odian instintivamente”, afirma Sackmann, quien vive con su gato y su bulldog francés. “Creo que tiene más que ver con la comunicación entre especies en un alto grado”

Así que si amas a ambas especies, ya no tienes que elegir entre uno o el otro. Puedes enseñarles a convivir juntos y quizás se conviertan en grandes amigos.

¿Tienes tú a estas dos especies peludas ya en tu casa? ¿Cómo se llevan?

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Fuente: UPSOCL

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Written by Mary

Mary

Pensando como siempre en la inmortalidad del cangrejo, surgió una epifanía en la cual soñé un mundo cabalgado por unicornios que sobrevuelan un sin fin de praderas de estrellas y esperanzas.

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